Gotas de lluvia en una ventana: qué decirle a un hijo adolescente triste

Qué decirle a un hijo adolescente triste (y qué evitar)

Tu hijo llega a casa abatido: le fue mal en una prueba, se peleó con un amigo o simplemente está con el ánimo bajo. Y tú, con todo el cariño del mundo, le dices: "Pero mira el lado bueno", "hay gente que lo pasa peor", "ya va a pasar".

Lo dices para animarlo. Y antes que nada: es completamente normal que lo hagas.

Es normal que quieras animarlo

Ver a un hijo triste duele. A muchos padres les duele casi tanto como a él, y es natural querer que deje de sufrir lo antes posible. Por eso aparecen frases como "mira el lado bueno": no vienen de no importarte, vienen justamente de que te importa y de querer ayudar.

No hay nada "malo" en ti por reaccionar así. Es lo que hace casi cualquier mamá o papá que quiere a su hijo y no soporta verlo mal.

El punto es que, aunque la intención sea la mejor, muchas veces el adolescente lo recibe de otra forma: "lo que siento no es importante" o "no me entienden". Y la conversación termina ahí.

Por qué "ver lo bueno" puede no ayudar

  • Se siente como que le quitas importancia. Para un adolescente, una prueba, un grupo de amigos o una burla pueden ser enormes. Si lo minimizamos, aprende que es mejor no contarnos.
  • Le pide dejar de sentir lo que siente. Las emociones incómodas no se van porque nos digan que no deberían estar. Muchas veces se quedan más tiempo.
  • Puede sumar culpa. "Si hay gente que lo pasa peor, ¿por qué yo me siento así?" Y ahora, además de estar mal, se siente mal por estar mal.

Esto no significa que mirar lo bueno sea malo. Ayuda, pero más adelante. Primero, la emoción necesita un espacio.

Qué puedes hacer en cambio

Quizás lo más difícil sea esto: quedarte con la incomodidad de verlo mal, sin apurarte a arreglarlo. Es difícil, y no tienes que hacerlo perfecto.

1. Reconoce lo que siente, sin arreglarlo.

  • "Se nota que te sientes mal con esto."
  • "Tiene sentido que te moleste, fue una situación difícil."

2. Pregunta antes de aconsejar.

  • "¿Quieres contarme más o prefieres que solo esté contigo?"
  • "¿Cómo te gustaría que te acompañe?"

3. Acompaña sin apurar. A veces lo más útil es estar cerca, sin soluciones. Puede ser compartir una comida o salir a caminar.

4. Deja lo positivo para después. Cuando el adolescente se siente escuchado, suele ser él mismo quien encuentra qué es lo que sí está bien, y eso se queda mucho más.

Si te das cuenta de que ya lo hiciste

No te culpes. Casi todos los padres lo hacen alguna vez, justamente porque nos duele verlos mal y queremos ayudar. Lo bueno es que siempre puedes retomarlo: "Antes te dije que vieras lo bueno y creo que no te escuché. Cuéntame cómo te sientes".

Cuándo conviene consultar

Si la tristeza, la irritabilidad o la ansiedad de tu hij@ duran semanas, o empiezan a afectar el colegio, los amigos o el sueño, vale la pena una evaluación profesional. Solo un profesional puede decir qué está ocurriendo en cada caso. Puedes leer más sobre ansiedad en adolescentes y depresión en adolescentes.

También te puede servir Los malos mensajes bien intencionados y la guía para madres y padres de adolescentes.

¿Quieres conversar sobre tu hijo o hija? Atiendo online a adolescentes de 10 a 21 años y a sus familias. Agenda una primera sesión →

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.