En resumen: si tu hijo adolescente no quiere ir al psicólogo, obligarlo casi nunca funciona. Ayuda más entender qué le preocupa, presentarle la terapia como algo para él (no un castigo) y, mientras tanto, pedir orientación tú como mamá o papá.
Muchas veces un papá o una mamá me escribe preocupado y me dice: “Isabella, yo sé que lo necesita, pero no quiere ir”. Y los entiendo. Ver a un hij@ pasarlo mal y que no quiera recibir ayuda es muy frustrante.
Pero antes de pensar en cómo convencerlo, te invito a hacerte otra pregunta: ¿qué significa para tu hij@ ir al psicólogo?
¿Por qué un adolescente no quiere ir al psicólogo?
- Siente que es un castigo o que lo están tratando como si algo estuviera “mal” en él.
- Le da vergüenza o miedo a lo que piensen sus amigos.
- Cree que el psicólogo va a estar del lado de los padres y les va a contar todo.
- Tuvo una mala experiencia antes con otro profesional.
- No sabe de qué se trata y se imagina algo incómodo.
Qué puedes hacer
1. Elige bien el momento. No lo propongas en medio de una pelea ni como amenaza (“si sigues así, te llevo al psicólogo”). Busca un momento tranquilo.
2. Habla desde lo que observas, no desde una etiqueta. En vez de “creo que tienes depresión”, prueba con “te he notado más cansado y más solo últimamente, y me preocupa”.
3. Escucha su “no”. Pregúntale qué le preocupa de ir. A veces el rechazo tiene que ver con algo concreto que se puede resolver.
4. Conecta la terapia con algo que le importe a él. No con lo que tú quieres que cambie, sino con lo que él quiere: dormir mejor, sentirse menos estresado, llevarse mejor con sus amigos.
5. Dale parte de la decisión. Que pueda opinar sobre el profesional o la modalidad (por ejemplo, online). Sentir que tiene voz cambia mucho la disposición.
6. Explícale que lo que hable será confidencial. Muchos adolescentes temen que todo llegue a los papás. Aquí te explico qué debe contarte el psicólogo de tu hij@.
7. Propón una sola sesión para conocer. Es mucho más fácil aceptar “probar una vez” que comprometerse a un tratamiento.
Si aún así no quiere: empieza tú
Los padres pueden pedir orientación aunque su hij@ todavía no quiera ir. Trabajar con ustedes ayuda a entender lo que está pasando y a cambiar algunas formas de acompañarlo en casa. Muchas veces, cuando el adolescente ve que sus papás también están haciendo su parte, se abre más a la idea.
Preguntas frecuentes
¿Puedo obligar a mi hijo a ir al psicólogo?
Puedes llevarlo, pero la terapia funciona mucho mejor cuando el adolescente participa con un mínimo de ganas. Por eso es mejor invertir tiempo en conversar antes de forzar.
¿Y si dice que no le pasa nada?
No necesitas que reconozca un problema. Puedes proponerle la terapia como un espacio para él, para hablar de lo que quiera o para mejorar algo que a él le importe.
¿Y si hay riesgo?
Si tu hij@ habla de morir, de hacerse daño o de que sería mejor no estar, no esperes a que quiera ir. En Chile puedes llamar a la Línea de Prevención del Suicidio *4141, gratuita y disponible las 24 horas, o acudir a un servicio de urgencia.
Y tú, ¿has podido preguntarle a tu hij@ qué es lo que le preocupa de ir?
¿Tu hijo o hija no quiere ir al psicólogo? Puedes empezar tú. Atiendo online a adolescentes de 10 a 21 años y a sus familias, desde la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). Agenda una primera sesión →