Ropa colgada en una percha de madera: adolescente inseguro que no se viste como quiere

Mi hijo adolescente es muy inseguro: cómo ayudarlo a construir seguridad en sí mismo

En resumen: cuando un adolescente es muy inseguro, convencerlo de que "es capaz" rara vez alcanza. Desde ACT, el foco no es que deje de sentir inseguridad, sino que haga cosas aunque la sienta, porque así construye seguridad en sí mismo. Ayudan los pasos pequeños que él o ella elija y no responder una y otra vez a sus preguntas de "¿está bien?".

Pregunta tres veces si la tarea está bien antes de entregarla. Se cambia de ropa varias veces y termina con lo de siempre. Cuando le preguntas qué quiere, responde "me da lo mismo". Revisa el mensaje una y otra vez antes de enviarlo, o prefiere no enviarlo. Dice que no a un plan antes de intentarlo.

Tú ves lo capaz que es, y te cuesta entender por qué él o ella no lo ve. Este artículo explica qué mantiene la inseguridad y qué ayuda a construir seguridad en sí mismo.

Cómo se ve la inseguridad en casa

  • Duda de casi todo: de su opinión, de lo que dice, de si lo que hizo está bien.
  • Necesita que le digas que está bien: "¿está bien así?", "¿me veo bien?", "¿crees que se enoje?".
  • Revisa varias veces: la tarea, el mensaje, la mochila, lo que dijo ayer.
  • No se viste como quiere: elige lo que pasa desapercibido o lo que usan los demás, aunque no le guste.
  • Prefiere no hacer las cosas: no opina, no se inscribe, no invita, no participa.
  • Se compara y concluye que los otros pueden y él o ella no.

Por qué decirle "eres capaz" no alcanza

Es natural que quieras protegerlo de sentirse así. Le dices que es inteligente, que se ve bien, que le irá bien. Lo dices con cariño, y es verdad. Pero la inseguridad no se resuelve discutiendo con ella. Una frase de ánimo suele darle alivio por unos minutos, y después la duda vuelve.

No significa que dejes de decírselo. Significa que, por sí sola, esa frase no le da lo que necesita: comprobar por sí mismo que puede.

La inseguridad se construye

Desde ACT, la inseguridad no es un defecto del adolescente. Crece o disminuye según lo que él o ella hace cuando aparece.

Sentirse inseguro ante algo nuevo, o donde puede ser juzgado, es lógico. El problema viene después:

  1. Aparece la inseguridad: por ejemplo, antes de escribirle a un compañero.
  2. Hace lo que la inseguridad le pide: revisar el mensaje varias veces, pedirle a alguien que lo lea, o no enviarlo.
  3. Se siente mejor un momento. Es lógico que lo repita, porque le alivia.
  4. Pero aprende algo más: que sin revisar, preguntar o evitar, no puede. Y la próxima vez se siente más inseguro.

Con la inseguridad pasa lo contrario cuando él o ella hace lo que le importa mientras la inseguridad sigue ahí. Por ejemplo, quiere escribirle a ese compañero y la inseguridad le dice "mejor no, vas a quedar mal". Si le escribe igual, con la duda presente, no necesitó que la duda se fuera antes: hizo algo que le importaba. Eso, repetido, es lo que va construyendo seguridad en sí mismo. Una frase tuya no puede dárselo, porque es algo que solo se aprende haciéndolo.

Por eso el foco no es que se sienta seguro antes de actuar. Es que haga cosas, aunque se sienta inseguro, para ir construyendo seguridad en sí mismo.

Qué suele ayudar en casa

Lo que más suele ayudar es acompañarlo a hacer cosas aunque se sienta inseguro, sin empujarlo y sin resolverle todo.

  • Reconoce lo que siente y pregúntale por lo que le importa. Por ejemplo: "Sé que te da inseguridad hablar en clase. ¿Qué te gustaría lograr con eso?". No intentas convencerlo de que no debería sentirlo, y lo orientas hacia lo que quiere.
  • Propón un paso pequeño, que él o ella elija. Si quiere ir a una fiesta pero le cuesta, puede ser ir una hora. Si quiere opinar más, puede ser dar su opinión en la comida familiar.
  • Responde una vez a sus "¿está bien?". Si pregunta "¿está bien así?", respóndele con cariño. Si vuelve a preguntar, puedes decirle: "Ya te dije lo que pienso. Tú decides, y si quieres lo conversamos después". Cada respuesta tuya le alivia, pero también le enseña que necesita tu aprobación para estar tranquilo. Seguir disponible para conversarlo después no es dejarlo solo.
  • Evita hacer por él o ella lo que puede intentar: hablar con el profesor, elegirle la ropa, pedir por él en un restaurante. Cuesta verlo complicarse, y lo haces por cariño. Pero así pierde la oportunidad de comprobar que puede, y tú sigues cerca para conversarlo después.
  • Reconoce lo que hizo, no cómo le salió. Por ejemplo: "Vi que dijiste lo que pensabas en la comida". Así notas el intento, aunque no haya salido perfecto.

Cómo lo trabajo en consulta

Se parte con una evaluación y, a partir de ella, se acuerdan objetivos concretos con el adolescente: hablar en clase, ir a una fiesta, elegir su ropa. Las tareas entre sesiones salen de lo que él o ella quiere conseguir.

En ese camino, lo ayudo a darse cuenta de qué le pide hacer la inseguridad (revisar, evitar, pedir confirmación) y a decidir qué hacer según lo que le importa. A ti te acompaño para responder en casa sin resolverle todo ni presionarlo. Puedes ver cómo es la atención online para adolescentes.

Cuándo pedir ayuda

Conviene consultar si la inseguridad le impide ir al colegio, juntarse con amigos o participar en lo que antes disfrutaba, si revisar o preguntar si está bien le toma mucho tiempo o le genera angustia, o si lo notas sufriendo con frecuencia.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que un adolescente sea inseguro?

En la adolescencia es habitual sentir inseguridad, porque la opinión de los demás pesa más. Se vuelve motivo de consulta cuando le impide hacer cosas que le importan o le genera mucho malestar.

¿Sirve subirle la autoestima con elogios?

Los elogios son bien recibidos, pero rara vez construyen seguridad por sí solos. Lo que más ayuda es que haga cosas, aunque se sienta inseguro, y que reconozcas ese esfuerzo.

También te pueden servir Mi hijo adolescente vive pendiente de lo que piensan los demás, Perfeccionismo y autoexigencia en adolescentes y la guía para madres y padres de adolescentes.

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